martes, 31 de julio de 2007

CODIGO BUSHIDO

Bushido, literalmente traducido como "El Camino del Guerrero", se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa (S.IX-XII). Era un modo de vida y un código para el samurai, una clase de guerreros similar a los caballeros medievales de Europa.
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Estaba influenciado por el Zen y el confucionismo
, dos diferentes escuelas de pensamiento de esos periodos. El Bushido pone el énfasis en "Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto"

El Código de Bushido
Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras.

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1. GI - Honradez y Justicia
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

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2. YU - Valor Heroico
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

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3. JIN - Compasión
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

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4. REI - Cortesía
Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

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5. MEYO - Honor
El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.

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6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.

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7. CHUGO - Deber y Lealtad
Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.
Cuidado con el camino que sigues.
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Algunos comentarios de Mirumoto Jinto, Rikugunshokan del Clan del Dragón, sobre el código de Bushido:
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Sobre el valor:
El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.
Sobre la lealtad:
Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto.
Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos.
Sobre el Respeto:
Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.
Sobre la Excelencia:
La perfección es una montaña inescalable que debe ser escalada a diario.
Sobre la Venganza:
La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidada.
Sobre la Espada:
Mi hoja es mi alma. Mi alma pertenece a mi Daimyo. Ultrajar mi hoja es afrentar a mi Daimyo.
Sobre el Honor:
La muerte no es eterna; el deshonor, sí.
Sobre la Muerte:
El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.

El Credo del Samurai
No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia
, Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.

jueves, 26 de julio de 2007

EL SER Y LA LIBERTAD

Si pertenezco a un mundo de derivaciones saturado de pensamientos y reacciones a las cuales no puedo escapar, si declaro que mi libertad está sometida a la elección aparente derivada de una conciencia forjada por el contexto, y cuyas opciones son limitadas a las imposiciones externas, entonces donde encuentro la justificación para mis actos, de que punto puedo asirme para declararme un ser libre, si soy una resultante entonces la comodidad de la inactividad me seria entera, la consecución de los eventos me llevaría sin equívoco al fin para el cual “fui creado” ya se vea divinamente, socialmente o naturalmente, pero sin embargo, la angustia, “la nausea” que conlleva la existencia denota una realidad diferente, una existencia en la cual el devenir es parte del ser, tan de sí que resulta parte de su responsabilidad, parte de los elementos dentro de su jurisdicción y de los cuales sus actos y sus respectivas reacciones son parte de si, a las cuales no puede escapar y sobre las cuales pesa una responsabilidad histórico social que no puede dejar de asumir, cada cigarrillo que se fuma, cada guerra que provoca, todo degenera o genera un cambio futuro, al cual nadie puede escapar, nos sometemos, somos libres de escribir el destino? Volvemos al dilema, si soy libre de escribir el destino soy libre, pero la realidad es que mis opciones se limitaron a una acción primigenia que derivo hasta mi acto y proseguirá inequívocamente, mi conciencia forma parte de ese caudal, por tanto tampoco ella es libre de ser, es a si lo que debe ser, así asumo que debo tomar un rol, un rol universal, del cual no puedo escapar… si de esta manera confronto la condena de ser, me enfrento a la pregunta de ¿Cómo ser?... he ahí la angustia de la existencia, si yo no elegí ser, como puede esta existencia dotarme de la libertad, por el contrario me deja solo ante un mar de responsabilidades que me orillan a elegir entre un mar de posibilidades impuestas, condenándome aun mas, pero a estas altura admito la existencia de mi ser, aquel que sufre la angustia la incapacidad de dejar de ser, la necesidad de seguir, aun siendo consciente de la pertenecía de su propia existencia a un elemento superior, a un ser que no siendo es, una entidad no temporal que se presenta como omnipresente, UN DIOS que sin duda no es un ser divino sino una esencia de la cual deriva el ser… una inconsciencia generadora de conciencia… y en este estado de opresión buscamos la libertad, la añoranza de un momento ulterior…. Y en este campo nos detenemos, sabiendo que somos presos de un mundo en el que nos encontramos sin pertenencia, regresando al punto de ¿Cómo ser?... estoy aquí, siguiendo mis impulsos, siendo lo que debo ser… no hay manera de ser exento al contexto, de ser libre totalmente, pero asumo la conciencia de ser preso, asumo la responsabilidad, tomo el reto, me olvido del deseo de ser “libre” en tanto que rebelde y pasivo, acelero cada instante a fondo, no deseo, convierto el mundo convirtiéndome, “hacer haciéndose”, trato de perfeccionarme, asumo la vida que me toca llevar, y la llevo con perfección, deseo la única recompensa posible en esta vida, la trascendencia, todos nacimos para pertenecer a la historia, porque de una manera u otra la conformamos… Que nos dista pues de hombres y mujeres trascendentes?

martes, 24 de julio de 2007

Un poco de todo...

Solo un deseo mueve mi corazon, solo tu mirada....
solo tu alma desnuda entre los pliegues de mi cama...
esa distante presencia soñada...

jueves, 19 de julio de 2007

De cien sonetos de amor (LXVI)

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
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Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
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Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
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En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Pablo Neruda

lunes, 16 de julio de 2007

LA COMPLEGIDAD DE LA LIBERTAD

La complegidad de la libertad... Somos detractores de nuestros propios deseos, estamos diseñados para limitarnos, para convertirnos en esclavos de nuestros deseos, en cambio somos traidores de nuestras convicciones... Que complejo distinguir entre la libertad verdadera y aquello que muchos consideran libertad, como se deja de ser instrumento del destino y del ente social para ser libre?... acaso es posible escapar a la sucecion de eventos que ocasiona nuestra existencia y devenir, o es precisamente el destino el unico fin, ser yo implica en si y para si un contexto el cual deriva y derivan un sin fin de eventos, los cuales sin duda alteran nuestro ser, si somos resultante de derivaciones eternas donde podremos encontrar la libertad... en los sueños, en el autoengaño de la realidad complaciente, en el sufrimiento del anelo de libertad.... No la libertad no esta en el acto, en el suceso temporal y espacial, estos ocurren por un sin numero de causas que escapan a nuestra capacidad y control, en realidad somos un proyecto que nace de la autoconciencia, una gota de agua en el caudal del rio, y sin embargo somos, y el ser que ocupamos nos permite juzgar los eventos y hacer precencia, no hay duda que toda incidencia en nuestras vidas tiene millones de causas anteriores, pero esto es solo una muestra del sin numero de posibles reacciones ante cada acto... estas reacciones pueden ser limitadas, de hecho necesariamente lo son, de esta misma manera nuestra reaccion se debe al propio proceso de correlacion con el contexto y las incidencias eventuales a lo largo de nuestra vida, por este motivo nuestros actos son frenados, limitados por eventos exteriores y por una conciencia social deteriorada que se basa en ideologias arcaicas, la humildad, el conformismo, la ambicion, son solo conceptos para detener distintos tipos de personalidades, para tratar de uniformar al ser en un conjunto de definiciones inutiles, que encasillan y condenan al ser, la libertad, es la conciencia de ser, la conciencia y el conocimiento de todas las causas y eventos y la capacidad de reaccion ante ellos, no obedecer el impulso por ser impulso o no romper las reglas por ser reglas, simplemente la libertad es la capacidad de juicio que aun tenemos, bajo los parametros morales que dominan cada instante de nuestra vida existe un subconciente que dictamina determinadas conductas, y juzga lo positivo de lo negativo, esta base que escapa a la obediencia es la misma que sueña que se libera y es el sol de medianoche, es el estado del ser mas real, librado de la condena de la conciencia social, esta libertad efimera es la unica que merece ese nombre y sin embargo aun un ser que la alcanza debe someterce en si mismo a un convenio humano a un tratado social de convivencia, sin el cual la vida del animal sociable se vuelve imposible, utopica e irreal, entonces limitamos nuestra libertad, pero SOMOS CONCIENTES, nos lastima pero sobrevivimos y morimos por una razon y un fin, estamos concientes de la condena pero tambien tenemos una meta y una justificacion que nos ayuda a seguir, vivir y morir, actuar y ser pacivos , todo toma sentido si tenemos un objetivo...
La libertad queda de lado como objetivo y pasa a segundo plano si el fin justifica las acciones...
Entonces la libertad por si misma no es una justificacion ni un fin, es solo una palabra q define un concepto utopico de la conciencia humana, y no un acto o una caracteristica del ente humano.